lunes, 23 de abril de 2007
El calor agobia las relaciones,crispa los nervios,se siente un cierto malestar, y sobre todo nos molesta cuando aparece en tiempo equivocado,así es nuestra vida,cuando llega lo inesperado,nos sorprende,nos irrita ,nos revolvemos ante lo no programado.Y yo me suelo decir que es innecesario el cotrariarse,dejemos venir los acontecimientos,mirémosles de frente con dulzura,invoquemos al Señor para aceptar con cierta alegría aquello que de buenas a primeras lo rechazaríamos o le daríamos un violento golpe,pienso que si enfrentamos las situaciones con calma(es difícil), saldremos contentos de la situación,habremos ganado una batalla,hay que intentarlo,hay que ser feliz.Corta es la vida,y tenemos la obligación de disfrutarla con honradez y limpieza de corazón.Una buena noche,sigue sonriendo.
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